Sugerencias para reducir los riesgos y daños asociados al consumo de marihuana
Si decidiste consumir marihuana ten en cuenta lo siguiente:
- Trata de conseguirla con alguien de tu confianza para asegurarte de que lo que te venden es de buena calidad. Para detectar posibles adulteraciones o “cortes”, has la “prueba de la boquilla”. Prueba siempre la primera “pitiada” del pito con una boquilla para reducir nicotina y alquitrán de los cigarrillos. Si se vuelve negra enseguida es porque contiene goma arábica u otras porquerías. Tírala sin pensarlo.
- Las primeras veces (si nunca fumaste o estás experimentando con una sustancia que no conoces), fuma en compañía de alguien de tu confianza. Quizás esto te ayude a sentirte más seguro. No fumes estando solo si no sabes qué efectos produce en ti.
- El ambiente adecuado para consumir marihuana es una ambiente donde puedas estar tranquilo y relajado, sin estímulos estridentes como ruidos o aglomeraciones de gente.
- No consumas marihuana si estás desanimado, de mal humor o poco predispuesto, podría generarte efectos desagradables.
- Es preferible que no mezcles marihuana con alcohol porque podría generarte vómitos. Además, podría generarte una lipotimia (mareo o desmayo) al combinarse el efecto vasodilatador del alcohol y el aumento del consumo cerebral de oxígeno que produce la marihuana. La necesidad de más oxígeno cerebral y una menor disponibilidad del mismo pueden conducir a la lipotimia.
- Si notas ansiedad o paranoia cuando fumas, deja de fumar y relájate. La ansiedad, el desánimo, la paranoia se presentan en ocasiones como reacciones negativas secundarias al consumo de marihuana, pero en la inmensa mayoría de las ocasiones son pasajeras. Si las notas, no te asustes, deja de fumar, relájate y espera con tranquilidad a que vayan desapareciendo.
- Si algún amigo la pasa mal, tranquilízalo, trátalo con dulzura mientras se le pasa. Si se encuentra aterrorizado, se siente perseguido o con pánico, mantén la calma, llévalo a un lugar relajado y tranquilízalo. Trátalo con afecto, evitando comentarios de mal gusto o gestos que pueda interpretar como una amenaza. Dale la seguridad de que poco a poco se va a mejorar se le va a pasar la sensación desagradable. Si aumenta la agitación o el delirio paranoico de forma preocupante, busca a un médico u otro técnico especialista.