Evidencia sobre Marihuana
¿Cuáles son los efectos que produce?
Efectos inmediatos:
Inicialmente, dosis bajas pueden producir sensaciones placenteras de calma y bienestar, aumento del apetito, euforia, desinhibición, pérdida de concentración, disminución de los reflejos, ganas de hablar y reír, enrojecimiento de los ojos, aceleración del ritmo cardiaco, sequedad en la boca y garganta, dificultad para ejecutar procesos mentales complejos (atención- concentración), alteraciones de la percepción temporal y sensorial y puede disminuir la memoria a corto plazo.
A lo anterior le sigue una segunda fase de depresión y somnolencia. En dosis elevadas, puede provocar confusión, letargo, excitación, ansiedad, percepción alterada de la realidad y de manera más inusual, estados de pánico y alucinaciones.
A largo plazo:
Destaca el "síndrome a-motivacional" (disminución de la iniciativa personal), unido a una frecuente baja de la capacidad de concentración y memorización.
Riesgos asociados
• Afecciones pulmonares: Al inhalar profundamente el humo de la marihuana sin filtrar, y retenerlo en los pulmones el máximo de tiempo posible, resulta más nociva para el sistema respiratorio que el mismo tabaco. Su uso también se ha asociado a la aparición de enfermedades como sinusitis y bronquitis.
• Alteraciones en los sistemas reproductores masculino y femenino (infertilidad, por ejemplo) e inmunológico. Como el compuesto activo de la marihuana (thc) atraviesa la barrera placentaria y mamaria, su consumo supone un riesgo para el feto tanto durante el embarazo como en la lactancia.
• Puede generar tolerancia y dependencia, con el consecuente síndrome de abstinencia en caso de que se suspenda bruscamente el uso de la droga. Esto deviene en ansiedad, insomnio, irritabilidad, depresión y anorexia, entre otros síntomas.
• Ritmo cardíaco y presión sanguínea: Puede producir aumento temporal de la frecuencia cardiaca según la dosis usada. El consumo de cannabis puede ser peligroso para aquellos que padecen hipertensión, enfermedades cerebro-vasculares y arteriosclerosis coronaria.
• Congestión conjuntiva: Con la ingestión e inhalación de cannabis se produce un enrojecimiento de los ojos debido a la dilatación de los vasos sanguíneos del globo ocular.
• Desempeño psicomotor: Puede producir temblores e inestabilidad si el fumador se encuentra de pie. Dificulta el desempeño ante tareas complejas. El consumidor de cannabis tiene incapacidad de prestar atención constante y de asimilar complejos procesos de información. Se dificulta el manejo de automóviles, pilotaje de aviones y la operación de otras máquinas. Estas deficiencias pueden durar hasta 10 horas después de iniciados los efectos del cannabis.
• Efectos respiratorios: Los fumadores de cannabis desarrollan una menor capacidad de difusión pulmonar y un flujo exhalación forzado (botan el aire de los pulmones con dificultad), puesto que inhalan muy profundamente, retienen el humo en sus pulmones por un período más largo de tiempo y fuman el cigarrillo completo. Además, el humo no es filtrado. Su uso crónico está relacionado con la aparición de bronquitis, asma y sinusitis. Asimismo, hay evidencia de que el humo del cannabis y sus residuos contienen sustancias carcinógenas relacionadas con cambios celulares malignos en el tejido pulmonar.
• Efectos psicológicos: Esta droga actúa sobre la corteza cerebral, principalmente en las áreas que controlan la movilidad de los miembros, órganos sensoriales y el comportamiento. Entre los tipos específicos de desempeño psicológico que se afectan por su consumo, se incluyen la sustitución de dígito-símbolos (cambio de significados del entorno), unión de dígitos, sustracción serial (incapacidad de seguir una secuencia lógica), comprensión de lectura y aumento de la percepción del tiempo. Mientras más compleja, menos familiar y más difícil sea la tarea, peor será el desempeño.
También se altera la percepción de la visión, el sonido y el tacto; afecta el estado de ánimo y la interacción social. Está constatada la potencialidad del cannabis como un gatillador de psicosis y cuadros de delirios y alucinaciones en personas en riesgo. En estudios con consumidores regulares de cannabis, éstos han manifestado desajustes en el trabajo y una incapacidad autorreconocida para enfrentar nuevos problemas. Además, se observó en ellos mayor hostilidad hacia sus pares, más casos de depresión y un grado mayor de ansiedad que los consumidores casuales.
Prevalencia del consumo de Marihuana en Chile
Según el último estudio de Conace 2008. El consumo de marihuana pasó de 7,2% a 6,4% lo cual no implica una disminución sino más bien, que no ha continuado aumentando de manera significativa el consumo de la población a nivel nacional.
Fuente:
www.conace.cl
www.fad.es